“En Lanzarote hay lecciones ancestrales para el mundo; un conocimiento generado en medio de las mayores calamidades que puede ser muy valioso para un futuro que ya está aquí”. La filósofa de la Tecnología, Eurídice Cabañes, intervino en el ciclo “Hablemos de la Biosfera” para alertar de las consecuencias derivadas del actual modelo tecnológico, basado en la explotación humana y de recursos de un sistema extractivista y contaminante.
Cabañes advirtió que el uso de las más populares aplicaciones de inteligencia artificial, mensajería electrónica y redes sociales permite el manejo de toda esa información con fines de control y manipulación. “Es la IA la que nos entrena. Hemos aceptado que todo conocimiento es dato, pero hay saberes que no se pueden reducir a números, y futuros posibles desde otros lugares no tecnológicos”.
En su intervención, apostó por la “tecnología situada”, construida en el entorno, con materiales locales y adaptada a las necesidades del sitio. También recomendó la desdigitalización: “No es necesario que mi escoba esté conectada a internet”.
Durante la charla , la filósofa abogó por recuperar el tiempo y la memoria, los conocimientos y las capacidades cognitivas “que hemos externalizado a Google”. “Si no recuperamos el tiempo, no recuperaremos el deseo, que es la mayor herramienta de transformación política que tenemos”, señaló.
La intervención sirvió para cuestionar la idea de “sensación póstuma” que inoculan las grandes corporaciones tecnológicas, con el fin de mantener secuestrada la imaginación sobre el futuro por un relato de colapso. “Vivimos en una emergencia constante, entre desgracias que se atienden con parches, con cuidados paliativos, sin darnos cuenta de que las soluciones vienen de la misma gente que nos destruye. Sin pensar que el futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer”.
Eurídice Cabañes invitó a conocer alternativas a las tecnologías dominantes, más éticas y trasparentes, a través de su web euridice.es