Paisaje

El acierto de Lanzarote en sus políticas pioneras de protección de su paisaje y su territorio iniciadas en la década de los sesenta culminó con la declaración de la isla, en su totalidad, Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993. Desde entonces, Lanzarote es un nodo activo de una red mundial que cuenta en la actualidad con un número de 759 reservas (UNESCO, 2026), de las que 55 se encuentran en España (RERB, 2026).

Desde su apertura al turismo, Lanzarote se ha diferenciado de otros territorios por la ausencia de vallas publicitarias en carreteras, rotondas y espacios abiertos. Fue una decisión de las instituciones locales, tras una batalla reivindicativa liderada por César Manrique en los años 60-70 y recogida como normativa en documentos posteriores y pioneros:

A pesar de la gran sensibilidad de la población insular, Lanzarote ha sufrido una importante metamorfosis desde la década de los sesenta hasta la actualidad. La emergencia de nuevas propuestas sobre el territorio hace necesaria la protección de la Marca Lanzarote.

Ante la proliferación de elementos disruptores paisajísticos, la Reserva de la Biosfera de Lanzarote encargó en el año 2017, a expertos en paisaje, un estudio denominado BIOCRIT. El objetivo de dicho documento consistía en establecer una serie de criterios generales que permitieran controlar los procesos que han distorsionado el paisaje.

El día 29 de febrero de 2024, en Sesión Ordinaria de la Junta Rectora del Consejo Reserva de la Biosfera, se aprobó el Pacto por el Paisaje de Lanzarote, que ha permitido seguir avanzando en la actualización de análisis y propuestas de directrices y ordenanzas.

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